El Sonido VI: Cuencos Tibetanos.

Introducción histórica.

Las rutas de caravanas de Asia no sólo transportaban mercancías para comerciar, sino que también servían para la difusión de conocimientos y religiones. Los shamanes viajaron al sur por Mongolia y el Budismo cruzó los Himalayas desde la India al norte. El shamanismo y el Budismo se vinieron a encontrar en el Tíbet.

La religión original del Tíbet fue la religión shamanística-han mística Bón. En el siglo VII d.C. el famoso rey Srongtsen (o nombre completo Srong Btsan) Gampo se casó con dos princesas, una del Nepal y la otra de China. Ambas mujeres eran budistas devotas. Poco a poco, se desarrollaron otros dos nuevos movimientos: el Lamaísmo, que es budista esencialmente, y que revela influencias Bón muy fuertes; y por otro lado la religión Bön, que es actualmente una especie de rama shamanística del Budismo.

Ambas ramas del Budismo Tibetano hacen un uso intensivo del sonido en sus rituales y meditaciones. Pero si le preguntas a un viajante del Himalaya si ha escuchado alguna vez cuencos tibetanos cantores en un monasterio, o si preguntas a un tibetano si los cuencos que conocemos como cuencos tibetanos cantores son, o han sido en algún momento utilizados como cuencos cantores la respuesta será siempre negativa. Existen cuencos de metal redondos en fotografías de interiores de templos, y son exactamente iguales a nuestros cuencos cantores; pero estos cuencos se usan como platos para sacrificios. Muchos viajantes regresaron del Nepal con un número abundante de cuencos color dorado que se utilizan para comer. Pero si sólo se trata de platos para ofrendas y de cuencos para comer ¿por qué ese sonido? ¿Y quién los fabricó así? Hay varias versiones sobre quién hizo los cuencos tibetanos cantores, pero todas apuntan a la tradición shamanística.

En primer lugar, hubo una casta de herreros viajantes que también los sitúa en esta tradición. ¿Fabricaron los herreros del metal estos cuencos por propia iniciativa, o se les encargó fabricarlos? ¿Fueron monjes los clientes que poseían el conocimiento requerido para de terminar la proporción de metales diferentes para conseguir el resultado deseado? Las aleaciones del metal debieron ser llevadas a cabo utilizando un proceso muy especial que las técnicas modernas son aún incapaces de reproducir… Hay también una teoría que dice que fueron los mismos monjes los que trabajaron el metal y fabricaron los cuencos.

Otra explicación es que muchos cuencos tibetanos cantores eran platos para sacrificios u ofrendas, y eran muy comunes en los monasterios tibetanos. El hecho de que tengan un sonido especial se debe a que una ofrenda hecha en un plato para sacrificios debe ser armónica en todos los sentidos. Por ello, los platos deben tener un sonido puro aunque nunca se golpeen con fuerza. Esto no significa que los cuencos no fueran utilizados como recipientes para comer también. Es posible que las aleaciones de los cuencos suplieran potencias homeopáticas de minerales esenciales de una dieta. Por ejemplo, una mujer que acabara de tener un hijo comería en uno de estos cuencos durante un mes entero.

Pero, si los cuencos estaban hechos realmente por herreros del metal o shamanes nómadas, y si se utilizaban en monasterios a puertas cerradas, entonces hay buenas razones para que todos guarden silencio sobre su uso shamanístico y de cantos y para responder a las preguntas con un “no lo sé” o restarles importancia calificándolos de “cuencos para comer”. El Budismo es la religión dominante en el Himalaya, donde se encontraron estos cuencos. Los “cuencos tibetanos cantores” no se utilizan en los rituales budistas “oficiales”. Nadie admitiría abiertamente que poseen estos objetos que implican la práctica de rituales shamanísticos. Durante siglos incluso la gente de países cristianos ha tenido que ocultar el hecho de que utilizan rituales precristianos todavía. Pero todos necesitamos recipientes en los que comer, así que uno puede comprarlos en todo momento abiertamente y colocarle en su casa para usarlos. No importa para lo que fueron utilizados.

Antecesores de los cuencos.

En Asia, el uso de objetos sonoros es muy antiguo. Por ejemplo, los emperadores chinos tenían derecho a las “piedras sonoras” más hermosas piedras duras, como el jade, que producen un sonido vibrante cuando se las golpea. El primer gran emperador reinó desde e12.000 a.C. Existen documentos de una cultura de la Edad de Bronce en China por el año 1.600 a.C., y hallazgos arqueológicos del norte de Tailandia sugieren que el bronce su usaba ya allí unos 2.000 años antes. Dichos descubrimientos sólo muestran que se fabricaban artículos de bronce desde tan temprano, pero únicamente cuando se encuentren objetos más antiguos será posible decir con cuanta anterioridad en la historia se ha trabajado el bronce. Está claro que en el siglo VI a.C. China estaba muy avanzada en la manufactura de aleaciones de metal y en los trabajos con metales, con los que hacían campanas perfectamente templadas. Es difícil decir cuantas de estas campanas se fabricaron antes de esa fecha, hasta que nuevos descubrimientos nos lo permitan. Es obvio que ninguna cultura pueda repentinamente, de un día para otro, fabricar una campana templada que pese más de 45 Kg., dejando atrás una campana que produce dos tonos puros diferentes, dependiendo del lugar donde se la golpee. Debe haber una historia anterior. El estudio del sonido y los efectos de las vibraciones estaba tan avanzado en el siglo V a.C. que los llamados “cuencos fuentes” se hicieron en ese tiempo. Estos cuencos de bronce tienen unas formas y dimensiones muy específicas. Cuando uno de estos cuencos se llena con la cantidad de agua necesaria y las asas pegadas a un lado del cuenco se frotan de una forma determinada con la palma de la mano, una fuente de agua fluye, y se produce un sonido parecido a un canturreo. Los cuencos se utilizan todavía en Japón, por ejemplo, como campanas que reposan en el templo, pero sin el badajo. Están fabricadas con una aleación de un metal negro producen un sonido corto y más bien “seco”. El sonido cantor de la aleación de varios metales se ha usado intensivamente en muchos gongos diferentes encontrados en Asia. El descubrimiento de que los objetos de metal producen sonidos se realizó en todo el mundo, y con toda seguridad, los cuencos pequeños de metal y con forma de casco se conocían ya en el 1.100 a.C.

Fabricación.

Los cuencos tibetanos son unos cuencos metálicos que están realizados artesanalmente en una aleación de varios metales.  Originalmente son siete metales sagrados; oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo y tienen una forma y un temple especiales que les permite sonar al ser frotados en su borde con una vaqueta de madera. Producen una gama de sonidos armónicos o sobretonos (un sonido fundamental del cual se desprenden otros más agudos que guardan una relación armónica entre sí) y tienen una sonoridad que perdura por largo tiempo expandiéndose por todo el ambiente, cambiando la vibración de su entorno.

Vibraciones en el agua contenida en un cuenco.

Terapia con cuencos.

Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos. Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora. El paciente se estira en una camilla, cierra los ojos, y exclusivamente se concentra en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos tibetanos.

Como he comentado en anteriores ocasiones, toda terapia basada en el sonido, se basa en el principio de resonancia (capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia), por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.

Los grandes expertos en terapia de sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.

  • Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, mental o psicológico, emocional y espiritualmente.
  • Son un medio maravilloso para equilibrar los chackras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos y elevando nuestra frecuencia vibratoria.
  • Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.
  • Existe un espacio de paz en nuestro interior y los cuencos tibetanos nos ayudan a entrar en él, nos ayudan a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.
  • Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.

Lorenzo Cerezo – Concierto

El Sonido V: Didgeridoo.

El didgeridoo,”didjeridu”o diyiridú, es un instrumento ancestral utilizado por los aborígenes de Australia. Su estructura es básicamente un tubo de madera en el cual se introducen los labios por la abertura superior y se hace vibrar emitiendo un sonido característico.

Según algunas pinturas rupestres en las cuales se encontró este instrumento dibujado, se calcula que tiene nada más y nada menos que 20 mil años de antigüedad, aunque los aborígenes dicen que tiene unos 40 mil. El término didgeridoo no es de procedencia aborigen, sino que este nombre se lo pusieron los europeos en sus primeras visitas a la isla australiana. Los aborígenes australianos constan con decenas de dialectos en los cuales se nombra a este instrumento con diferentes términos como yidaki, ginjungarg, eboro, djalupu, maluk, etc.

El didjeridu está estrechamente ligado a la existencia espiritual de los aborígenes. Su principal función es la de acompañar un baile y a un cantante, sirviendo como instrumento de acompañamiento, así como marcando el tiempo para el ritmo de las canciones.

El árbol del que normalmente se construye un yidaki, es el “Stringy bark” (eucaliptus tetradonta) o “Gadayka” (en lengua Yolngu del noreste de Tierra de Arnhem), agujereado naturalmente por las termitas, que se comen la parte central del tronco. Usualmente, mide entre 6 y 12,5 cm de diámetro, y su largo puede variar desde aproximadamente 80 centímetros hasta dos metros o más. El largo del instrumento determina la gravedad de su sonido (mientras más largo más grave suena ). Algunos presentan un ensanchamiento en su boca inferior, semejante a una trompeta. Muchas veces, la boca superior, por la cual se sopla, presenta una cubierta de cera de abejas para prevenir la irritación de los labios a causa del roce.

Una de sus particularidades es que se puede tocar durante un tiempo ilimitado mediante una técnica denominada respiración circular, que consiste en mantener continuamente una cierta presión de aire en la boca, inhalando aire por las fosas nasales. Las connotaciones arcaicas y el sonido característico del didgeridoo lo convierten en un instrumento óptimo para la musicoterapia, tanto para el que toca –que puede utilizarlo como instrumento para guiar sus meditaciones, al tener que observar constantemente el sistema respiratorio–, como para el que escucha, y pueden inducir a estados de relajación profunda.

Existen muchos tipos , así como procesos rítmicos, según los clanes. En el Noreste de Tierra de Arnhem, los yidaki tienden a ser más largos, por lo que la nota será más grave, cuanto más al oeste nos vayamos, más cortos y más agudos serán los yidaki. En el oeste de Tierra de Arnhem el yidaki se conoce como “Mago”. El yidaki tiene su propio lenguaje, en el que la lengua cumple el papel más importante a la hora de transformar el aire en sonidos. Juega un papel muy importante en las ceremonias de los hombres, pero también es usado como instrumento popular para el divertimento de niños y mujeres. Las canciones pueden dividirse entre formales e informales.

El didgeridoo se ha vuelto medianamente conocido como instrumento en la música popular, desde que la banda inglesa Jamiroquai (de acid jazz) incluyera en sus primeros discos, participaciones de didgeridoo (en canciones como When You Gonna Learn? o Journey To Arnhemland), a cargo de Wallice Buchanan.


.

John Cage

No existe tal cosa como el espacio vacio o tiempo vacio. Siempre hay algo que ver, algo que escuchar. De hecho, si intentamos como queramos hacer un silencio, no podemos. Para ciertos propositos de ingeniería, es deseable conseguir una situación lo más silenciosa posible. Estas habitaciones se llaman cámaras sin eco, con seis paredes hechas de material especial, una habitación sin ecos. Entré en una de la Universidad de Harvard hace ya varios años y escuche dos sonidos, uno alto y otro bajo. Cuando se los describí al ingenierio que estaba al cargo, me informo que el alto era mi sistema nervioso mientras operaba, el bajo era mi sangre en su circulación. Hasta que muera habrán sonidos. Y continuarán después de mi muerte. No necesitamos tener miedo al futuro de la música.

JOHN CAGE

El Sonido IV: cuencos de cuarzo.

Los cuencos de cristal de cuarzo están basados en la tradición del uso del sonido con cuencos de metal en el Tíbet, la India, China, Japón y otros países de Oriente desde hace cientos de años para la meditación y la sanación debido a su enorme resonancia y poder terapéutico. Estos cristales de cuarzo vibran de una forma regular produciendo una onda sinusoidal pura y dan lugar a un sonido multidireccional que se expande hasta un Km de distancia, pudiendo durar varios mintos antes de extinguirse. Este sonido pasa a través de nuestro cuerpo y nos hace vibrar activando nuestras células, produciendo una gran relajación física y mental y proporcionándonos una sensación de flotar y de agradable bienestar. Producen importantes desbloqueos en el cuerpo físico y energético, por lo que se utilizan como una importante herramienta terapéutica.

Cuando un cuenco de cuarzo se llena de agua y se activa en él el sonido, pueden observarse determinadas figuras geométricas en el agua. Debido a la enorme resonancia (frecuencia vibratoria natural de un objeto) del cuenco, cuando se aumenta la intensidad de la vibración en él, el agua “salta” literalmente como si estuviera en efervescencia. Debido a que el cuerpo humano está formado en un 65-70% de agua, esto nos da una idea de los efectos que tienen estas vibraciones en nosotros. En este sentido el Dr. Jeffrey Thompson, director del Centro de Investigaciones Neuroacústicas en el Instituto de Ciencias Humanas de California, dice: “Dado que el sonido viaja cinco veces mejor por el agua que por el aire, la estimulación en el cuerpo de la frecuencia sonora es una forma muy eficaz de estimulación corporal total, sobre todo a nivel celular. El estímulo directo del tejido celular vivo, utilizando la vibración de la frecuencia de sonido, ha mostrado un marcado metabolismo celular, y con ello la posible movilización de una respuesta celular de curación”.

Los científicos norteamericanos Marcel Voguel y Normand Nikesell han podido observar que los tejidos sanos en el cuerpo guardan una mayor organización cristalina en su estructura, mientras que en los que muestran signos de deterioro esta organización atómica se rompe. O lo que es lo mismo, si uno de nuestros órganos falla y vibra con una frecuencia errónea o no saludable, hará que todo nuestro cuerpo se resienta porque somos una unidad. El principio básico de la sanación mediante el sonido es el concepto de resonancia que es la frecuencia vibratoria natural de un objeto.

¿Qué es el principio de resonancia?

Es la capacidad que tiene una frecuencia armónica de modificar a otra frecuencia no armónica o no saludable. Y esto lo podemos conseguir sencillamente con nuestra voz. Una soprano, si consigue igualar con su voz la vibración de una copa de cristal, puede conseguir romperla. Todos sabemos que las mujeres que viven juntas acaban ajustando sus ritmos hormonales, entran en resonancia. Si ponemos un reloj de péndulo, junto a otro, en un principio cada uno oscilará a su propio ritmo, pero en poco tiempo danzarán al unísono. El ejército sabe que caminando por encima de un puente, hay que romper la formación, pues existe el riesgo de resonar con la vibración del puente y en ese caso podría venirse abajo.

Por el principio de resonancia, base de toda terapia que se realiza con sonido, los Cuencos de Cuarzo producen una armonización entre su vibración y la de la persona. La vibración producida por los Cuencos tiene el poder de hacer vibrar los átomos y reorganizarlos en una estructura cristalina, que es más fuerte, es decir, más armónica y más sana. Su sonido afectará de una manera global al individuo, equilibrando primero su cuerpo energético y los chakras (centros de energía) y limpiando el campo áurico. La vibración repercute en la columna, que actúa como un poderoso vehículo de resonancia, y se extiende a través del sistema nervioso a nuestras células, tejidos y órganos.

Chakra significa "rueda" en sánscrito. Los vedas utilizaron este término para denominar los centros energéticos del cuerpo humano. Hay siete chakras principales y varios secundarios que corresponden con los puntos de acupuntura. Cada uno de ellos se asocia con alguna de las glándulas endocrinas dentro del cuerpo físico.

De acuerdo a los distintos tamaños y notas en los que están afinados, darán lugar a distintos efectos en nuestro organismo:

  • Los sonidos más graves producen un “enraizamiento” en la persona porque afectan a los centros inferiores de energía. Son más amplios, contienen más armónicos, son más femeninos.

  • Los más agudos resuenan en las zonas superiores del cuerpo (pecho, garganta y cabeza). Son sonidos más focalizados, más intensos; son más masculinos.

  • Tienen efectos positivos en casos de artrosis, problemas circulatorios, piedras en el riñón, depresiones y otras múltiples dolencias.

  • Cargan y potencian con su vibración esencias florales y aceites esenciales y se utilizan en la limpieza de espacios físicos.

Los Cuencos de Cuarzo tienen la facultad de conducirnos a otros estados de conciencia, lo cual está posiblemente relacionado con la estimulación de las conexiones interneuronales. La práctica de la meditación y el aquietamiento de la mente permiten percibir “todo un mundo” de sonidos internos más sutiles. Tanto la tradición budista como la tradición yóguica de la India tienen un amplio conocimiento de este tipo de sonidos, asociados a otros estados de percepción. Las frecuencias emitidas por los cuencos son una amplificación audible de estos espacios, al hacer audibles los sonidos (sonidos psíquicos) que normalmente emiten los cristales.

Las ondas del sonido producido por los cuencos de cuarzo inducen a un estado de una gran relajación (estado alfa y zeta); llevan a la mente a un estado de calma que tanto necesita el hombre moderno. El sonido de los cuencos conduce a la conciencia a un viaje interior, a un sentimiento de plenitud y vacío. Lo que los maestros zen llaman “llenarse de vacío”. Nos inducen hacia el Silencio Interno en el que poder salir de los estrechos límites del intelecto para adentrarnos en la paz del alma y la experiencia de nuestro espíritu, dándonos la oportunidad de ver el mundo y a nosotros mismos con otra percepción.

  • Las ondas alfa (de 8 a 13 Hz) son las de los estados de ensoñación y relajación profunda.

  • Las ondas zeta (de 4 a 7 Hz) son las presentes en estados de meditación profunda y sueño.

Así, los cuencos de cuarzo contienen dentro de sí un poder que va mucho más allá de la mera musicalidad y que requiere tanto de nuestra apertura consciente para ser percibido como de la correcta disposición e intención para ser utilizado. Con el cuenco estableceremos una relación “personal ” de corazón a corazón, de mente a mente.En palabras del Dr. L. Gaynor, óncologo norteamericano, que habitualmente trabaja con los Cuencos de Cuarzo con sus pacientes, “el sonido puede guiarnos, como un láser, al centro mismo de nuestra esencia, a la realización más alta de un espíritu y un cuerpo sanos.”

El Sonido III: Terapia vibracional.

Continuando con el tema de vibración y frecuencia del sonido, hemos llegado a un punto muy importante y lo que es más interesante, se presta de forma sencilla a la experimentación personal: las terapias de los sonidos o vibracionales, terapias complementarias que utilizan el sonido y la música para actuar de forma benéfica sobre los planos físico, emocional, mental y espiritual. Con alguna de ellas, como veremos más adelante, no necesitas de nadie para experimentar sus efectos en tí mismo, tan solo tus oídos y un reproductor de sonido. Fácil.

Algunos de los principales instrumentos para llevar a cabo este tipo de terapias son el sonido de los cuencos de cuarzo, cuencos tibetanos, el instrumento Australiano didgeridoo, los cantos Gregorianos e incluso la voz humana por poner algunos ejemplos. Partiendo de la base de que todo es energía  y que toda energía tiene una onda vibratoria, ya sea luz, sonido, ondas electromagnéticas, cromáticas, etc, y de que toda esta energía vibra con la única distinción del tipo de manifestación, nos hacemos la siguiente pregunta: ¿hay algo en el universo que no vibre? ¿existe algo que sea estático? No. Es evidente que el cuerpo humano es así mismo energía en movimiento, las diferentes ondas de vibración producen en él percepciones y sensaciones. Las células y los órganos del cuerpo están continuamente vibrando a determinadas frecuencias.

“Nada reposa; todo se mueve; todo vibra”.
El Kybalion.

Cuando un órgano, estructura o tejido está sano, su vibración está en armonía con el resto del cuerpo. Cuando aparecen trastornos del estado de salud, estas frecuencias se alteran y se rompe la armonía. Utilizando el fenómeno de resonancia acústica es posible modificar estos patrones frecuenciales alterados, estimulando con sonido o música apropiados.

El físico alemán Hans Jenny llevó a cabo una serie de descubrimientos basados en la investigación de los efectos de ondas de sonido sobre diferentes materias y comprobó la variación de la organización de sus partículas que formaban diferentes figuras geométricas. La ciencia del sonido ha probado fehacientemente  que  cualquier  sonido   ( vibración)  cercano al organismo humano, originará un cambio físico en el interior del mismo y en sus campos electromagnéticos. Estos sonidos perfectamente afinados rodean el cuerpo de la persona a tratar, y su frecuencia vibratoria afecta a nivel celular liberando patrones energéticos negativos encapsulados en el cuerpo y la mente. Actúa sobre las ondas cerebrales y todo el organismo entra en resonancia, produciendo una profunda relajación, reduciendo los ritmos cardiacos y respiratorios, haciendo que se produzcan endorfinas, que inhiben el dolor y producen una sensación de bienestar.

Por otra parte, la mayoría de las personas no emite ciertas frecuencias sonoras en su voz. Esta carencia se relaciona con tensión física o emocional, y enfermedades crónicas o potenciales. Cuando se le proporcionan las frecuencias faltantes, el cuerpo es sutilmente afinado recuperando sus ritmos naturales y su armonía. La música y el canto son sumamente curativos. Se ha demostrado con la experiencia y la practica la correspondencia entre las notas musicales, el color, las frecuencias planetarias, los pesos atómicos de los elementos y el sistema energético humano.

En anteriores posts, hablaba brevemente sobre el importantísimo papel de nuestra glándula pineal y el cuarzo en este tipo de terapias. La glándula pineal cuyas calcificaciones lo convierten en un auténtico cristal, es una de las más beneficiadas terapéuticamente hablando ya que aprovecha el canal que une entre el bulbo raquídeo y el cóccix favoreciendo prácticas tales como la meditación. De hecho, se ha demostrado que esta glándula tiene un papel relevante como “reloj biológico” para distinguir el día y la noche, propiedad que le acercaría aún más al cristal de cuarzo que se emplea mucho en la industria relojera sin olvidar que el corazón de nuestro querido ordenador (microprocesador) es un chip de puro cuarzo.

A continuación, pongo los enlaces a algunas de las distintas técnicas utilizadas en terapia vibracional:

El Sonido II: Frecuencia, ultrasonidos e infrasonidos.

La frecuencia del sonido se mide en ciclos por segundo (s-1) o hercios (Hz).  La medida se puede iniciar en cualquier parte de la onda, siempre y cuando termine donde empezó. El número de veces que esto pasa en un segundo es la frecuencia de la onda. Cuanto más ciclos se produzcan por segundo, más alto es el sonido.

Las frecuencias bajas de 20 Hz, se denominan infrasonidos y las frecuencias más altas 20.000 Hz, se definen como ultrasonidos.

Cuando estas vibraciones del aire son percibidas por nuestro oídos, éstos las transforman en señales eléctricas que puedan ser entendidas por nuestro cerebro. Un micrófono actúa de manera similar transformando las vibraciones acústicas en eléctricas de manera que puedan guardarse, manipularse, y reproducirse, llamándose a este tipo de señal, “señal analógica”.

Audiofrecuencia.

El oído humano tan solo puede percibir  frecuencias comprendidas entre 20 Hz y 20.000 Herzios, aunque el límite superior suele disminuir con la edad. Los seres humanos son especialmente sensibles a las frecuencias intermedias (entre 3.000 y 4.000 Hz aproximadamente), mientras que los sonidos más agudos o graves les parecen menos intensos. Como referencia, las nota más grave y la más aguda en un piano de cola tienen una frecuencia de 27 Hz y 4.000 Hz respectivamente.

Medidas realizadas en un gran número de oyentes han permitido determinar que el oído es más sensible a las frecuencias comprendidas entre 2000 y 5000 Hz, decreciendo la sensibilidad para el resto de frecuencias audibles. Además se sabe que la sensibilidad auditiva es menor en la zona de frecuencias bajas.

Ultrasonidos.

Un ultrasonido es una onda acústica o sonora cuya frecuencia está por encima del espectro audible del oído humano, aproximadamente 20.000 Hz.  Los delfines y los murciélagos por ejemplo, utilizan los ultrasonidos para orientarse. Lo que hacen es emitir este tipo de ondas altas, las cuales rebotan fácilmente en los objetos situados alrededor de ellos. Esto origina una especie de “imagen” que les permite orientarse en el lugar donde se encuentran. Los tiburones pueden oir frecuencias ultra-bajas y los perros ultrasonidos.

Los ultrasonidos se usan para diversidad de cosas como aplicaciones industriales ( para medir distancias o las propiedades de los materiales), en ingeniería civil para detectar anomalías y también son utilizados en medicina ( terapia de ultrasonidos, ecografías, fisioterapia).

Ecografía en 4D realizada mediante ultrasonidos.Gracias a esta técnica se puede saber el número de latidos del corazón del bebé, su ubicación o la de la placenta, anomalías o malformaciones en la columna entre otros.

También son utilizados como armas, una alternativa al gas lacrimógeno.

En Fisioterapia, se utilizan frecuencuas altas de ultrasonidos, comprendidas entre 1-3 MHz. Esta técnica consiste en la aplicación de cierto voltaje a un cristal (el más utilizado es el cuarzo), el cual se deforma millones de veces por segundo produciendo vibraciones encargadas de provocar determinados efectos fisiológicos en el organismo.

Infrasonidos.

Un infrasonido es una onda acústica o sonora cuya frecuencia está por debajo del espectro audible del oído humano que como hemos dicho antes se estima aproximadamente en 20 Hz.

El infrasonido es utilizado por animales grandes como el elefante para comunicarse en amplias distancias y  recientemente se ha demostrado que estos animales registran el infrasonido no sólo con sus oídos, sino también al sentir las vibraciones producidas por ellos mismos mediante sus patas, ya que sus uñas actúan como sensores conductores de sonidos de baja frecuencia.

Los tornados, vórtices atmosféricos, descargas eléctricas, turbulencias, ondas gravitatorias, ondas acústicas térmicas,etc, son algunas fuentes atmosféricas naturales que producen ultrasonidos.

Se piensa que mientras se genera un tornado, éste se expande y contrae hacia su interior y hacia fuera. Las vibraciones se transmiten hacia a fuera por ondas infrasónicas. Se ha observado que la frecuencia de vibración depende del tamaño del embudo: cuanto más delgado, más baja es la frecuencia del sonido emitido.

Por ejemplo volcanes y terremotos producen infrasonidos con una intensidad semejante al sonido que hace la explosión de una bomba atómica (con la única diferencia de que al estar por debajo del umbral de 20 Herzios, no son audibles al oído humano), lo que permite hacer investigaciones vulcanólogas y meteórologas para evitar desastres futuros.

Los infrasonidos son también normalmente producidos por el cuerpo humano, por ejemplo los músculos al resbalar unos sobre otros para permitir movimientos pueden producir infrasonidos de 25 Hz, el corazón produce infrasonidos en torno a los 20 Hz, incluso las orejas provocan infrasonidos.

Se considera que los infrasonidos aunque no son conscientemente perceptibles pueden provocar estados de ansiedad, tristeza o temblores provocados por imperceptibles desplazamientos de aire. No tenemos que confundir el no escuchar un infrasonido con no sufrir sus consecuencias.Los infrasonidos producidos por motores como los de ciertos acondicionadores de aire o aviones de reacción pueden provocar vértigos, náuseas y cefaleas al ser afectado el laberinto auricular. Los infrasonidos pueden producir la impresión “concreta” de “sitios embrujados”. Se ha demostrado que los infrasonidos provocan una pseudopercepción de movimientos a los costados del campo visual.

Hagamos un pequeño experimento:

Coloquemos los dedos pulgares sobre nuestros oídos taponándolos y cerremos los puños suavemente. Conforme vayamos cerrando más los puños y apretándolos, escucharemos una especie de zumbido, con una intensidad en aumento, producido por las contracciones de los músculos del antebrazo.

Algunos datos históricos.

Las ondas de presión generadas por  grandes explosiones naturales o artificiales, ricas en infrasonidos,  pueden viajar  varias veces alrededor de la Tierra (Bedard and Georges, 2000). En el año 1883, la explosión del volcán Karakatoa  y el meteorito que impactó en Siberia en 1909 produjeron ondas de presión que se detectaron a lo largo de  la Tierra  por barómetros sensibles a las fluctuaciones de presión. Los científicos recogieron por toda la superficie terrestre la llegada a cada observatorio de estas ondas de presión y fueron capaces de reconstruir la radiación sonora saliente desde los puntos que se produjeron. En algunos de los casos estas fluctuaciones se registraron dos y tres veces en una misma estación.

A finales de los años 40, la ausencia de satélites espías  hizo que durante la guerra fría se desarrollaran técnicas de detección de explosiones basadas en infrasonidos con objeto de saber cuándo, cuántas y dónde se desarrollaban. Durante la Guerra Fría se desarrollaron programas especiales tanto de carácter civil como militar y en el servicio de inteligencia sobre redes y sistemas de detección. Paralelamente a esto se desarrollaron modelos matemáticos para simular la generación y propagación de infrasonidos. La llegada de los satélites espías en los años 60  hizo que se revisará los programas y desarrollos de estas redes acústicas, pero la aplicabilidad de los infrasonidos ya había saltado del ámbito militar y de defensa al civil.

Bedard (2005) ha recogido una amplia bibliografía sobre tiempo severo e infrasonido. En uno de sus trabajos señala que para la zona  de  su estudio en EEUU, muchas tormentas adversas eran fuente de infrasonidos estando el 47 % asociadas a granizo, el 7 %  a “ecos radar en forma de gancho”, un 35 % lo hacia con tormentas con topes de más 45 000 pies y un 11 % con topes de menos de 45 000 pies.  Las tormentas pueden comportarse como las ballenas en el océano de aire ya que emiten infrasonidos. Milton Garces con su red de infrasonidos de la Universidad de Hawaii (Shiga, 2005) escuchó innumerables fuentes tormentosas infrasónicas. No podríamos ir a ninguna parte del mundo sin oír el coro infrasónico de las tormentas  que emiten sus ondas en todas direcciones.

Ya desde los años 70 se ha realizado estudios y análisis de tormentas con tornados mediante redes de infrasonidos. El estudio simultaneo de tornados y mesociclones con radares Doppler e infrasonidos no se realizó hasta 1995.  Bedard  (2005) demostró que la presencia de tornados silbadores infrasónicos coincidía en tiempo y espacio con lo observado mediante datos radar.

Tras esta previa exposición acerca de la frecuencia del sonido, ultrasonidos e infrasonidos y la exposición anterior que hice sobre ondas para lograr entender la naturaleza de los mismos, entraremos en una interesante temática a mi parecer acerca de los efectos de las distinas frecuencias sónicas y vibraciones en aspectos como la salud y el estado de conciencia del ser humano.

El Sonido I : ondas y La 440.

La finalidad de este apartado referente al sonido no es más ni menos que el de profundizar paso a paso en la comprensión de cómo nos afectan a los humanos las distinas frecuencias de sonidos audibles y aquellas que nuestro oído no nos permite detectar y por las cuales nos vemos afectados en mayor o menor medida, ya sea directa o indirectamente, voluntaria o involuntariamente, y de forma positiva o negativa.

El Sonido.

Se trata de un fenómeno vibratorio transmitido en forma de ondas (audibles para el ser humano o no), el cual necesita de una una fuente que vibre para ser generado. Se puede definir en física como la propagación de ondas mecánicas a través de un medio elástico.El sonido es una onda tridimensional, mecánica y longitudinal. Enseguida vamos a entender qué significa esto.

"Bell Telephone Laboratories " fotografía del libro The First Book of Sound: A Basic Guide to the Science of Acoustics by David C. Knight, Franklin Watts, Inc. New York (1960). p. 80

1. Las ondas

En física, se entiende por onda a la propagación de una perturbación en cualquier propiedad  ( presión, densidad, campo eléctrico, etc) de un medio, la cual se propaga a través del espacio ( aire, agua, metal o el vacío). Es una perturbación que viaja de un sitio a otro transportando energía.

1.1 La onda y sus elementos.

a) Cresta: es el punto que ocupa la posición más alta en una onda.

b) Período: es el tiempo que tarda una onda en pasar por un punto del medio material perturbado.

c) Amplitud: es la distancia vertical entre una cresta y el punto medio de la onda. Por ejemplo, cuando tensas una cuerda sujeta por dos extremos, dicha cuerda está en equilibrio. Si le comunicamos un impulso hacia arriba entonces se produce una onda y la separación entre su posición de equilibrio y su máxima altura se le denomina amplitud.

d) Longitud de onda : es la distancia que hay entre dos crestas consecutivas de dicho tamaño, es decir, dos puntos que tienen el mismo estado de vibración.

e) Frecuencia: es el número de ondas que pasan por un punto en una unidad de tiempo.

Patrón gráfico de una onda sonora.

2.Clasificación de las ondas.

2.2 En función del medio por el cual se propagan:

a) Ondas mecánicas: son aquellas cuya vibración se propaga a través de un medio material elástico que vibre (sólido, líquido o gaseoso ) transportando energía sin que se produzca desplazamiento alguno del medio material junto con la perturbación de dicha onda.

b) Ondas electromagnéticas: este tipo de ondas tienen lugar como consecuencia de dos efectos:

  •       Un campo magnético variable que genera un campo eléctrico.
  •       Un campo eléctrico variable genera un campo magnético.

c) Ondas gravitacionales: se trata de alteraciones en el espacio-tiempo, es decir, son perturbaciones capaces de alterar la geometría del espacio-   tiempo.  Suelen representarse viajando a través del vacío aunque no se puede afirmar que se desplacen por espacio alguno.

Representación de las ondas gravitacionales. Estas ondas, predichas por la teoría de la relatividad general de Einstein, se piensa que son creadas por algunos de los más violentos eventos del Universo, como la colisión de dos estrellas de neutrones.

Viaja a la Teoría de la Relatividad de Einstein.

2.3 En función de su propagación o frente de onda:

  • Ondas unidimensionales: se propagan a lo largo de una sola dirección en el espacio. Es el caso de la cuerda que he mencionado antes.
  • Ondas bidimensionales: son aquellas que se propagan en dos direcciones y además pueden hacerlo en cualquiera de las direcciones de una superficie. Un ejemplo de ello es la caída de una piedra sobre el agua.

  • Ondas tridimensionales o esféricas: son ondas que se propagan en tres direcciones. Se las conoce también como ondas esféricas porque sus frentes de ondas son esferas concéntricas que salen de la fuente de perturbación expandiéndose en todas direcciones. Son ondas tridimensionales las ondas sonoras (mecánicas) y las ondas electromagnéticas.

2.4 En función de la dirección de la perturbación:

  • Ondas longitudinales: son aquellas que se caracterizan porque las partículas del medio vibran de forma paralela a la dirección de propagación de la onda. Un ejemplo de ello es la compresión de un muelle.

  • Ondas transversales: las partículas del medio por el cual se propagan las ondas, vibran perpendicularmente a la dirección de propagación de la onda.

2.5 En función de su periodicidad:

  • Ondas periódicas: son aquellas que describen ciclos repetitivos y pueden ser descritas mediante un modelo matemático.

  • Ondas no periódicas: la perturbación que da lugar a su origen, se produce de forma aislada y en el supuesto de que se repita dicha perturbación, dará lugar a perturbaciones con distintas características.

Guglielmo Marconi inventó en el año 1897 la telegrafía sin hilos basado en las ondas hertzianas o radioeléctricas.

3. Velocidad del sonido.

La velocidad del sonido depende del tipo de material por el que se propague, siendo ésta más lenta a través de gases, seguidas por líquidos y alcanzando su mayor velocidad al propagarse por sólidos debido a que las partículas de éstos están a una menor distancia que en los anteriores medios  y al mayor grado de cohesión que tienen los enlaces atómicos o moleculares conforme más sólida es la materia.

En la atmósfera terrestre es de 343.5 m/s (a 20 ºC de temperatura). En el aire, a 0 °C, el sonido viaja a una velocidad de 331.5 m/s (por cada grado centígrado que sube la temperatura, la velocidad del sonido aumenta en 0.6 m/s). Por poner dos ejemplos, en el agua, la velocidad del sonido a (a 25 °C) es de 1 493 m/s, mientras que en el aluminio alcanza los 6 400 m/s.

En los días de tormenta muchas veces vemos caer un rayo y después de algunos segundos oímos el trueno, que es el sonido causado por el rayo. Esto significa que la luz viaja mucho, pero mucho más rápido que el sonido.

En cuanto al sistema de medida empleado para medir el sonido, el Hertzio (Hz) es la unidad de frecuencia del sistema internacional de unidades en honor al físico alemán Heinrich Rudolf Hertz, descubrió la propagación de las ondas electromagnéticas.

El Hertzio (o Hercio), representa la repetición de un suceso ( denominado ciclo) en cada segundo de tiempo. En física se emplea para medir la frecuencia, es decir, el número de veces por segundo que se repita una onda (mecánica o electromagnética), magnitud que es inversa al periodo. En resumen, un hercio es la frecuencia de una partícula en un período de un segundo.

  • Explosión sónica:

La barrera del sonido fue considerada un límite físico que impedía que objetos de gran tamaño se desplazaran a velocidad supersónica. Este término se empezó a utilizar durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los aviones militares empezaron a tener problemas de estabilidad al volar a grandes velocidades. Pero con la introducción de nuevas formas de ala que disminuían la resistencia al paso del aire y los motores de reacción para la propulsión, fue posible desde la década de 1950 viajar más rápido que el sonido con relativa facilidad.

Al sonido que  que provoca la onda de choque cuando un objeto sobrepasa la velocidad del sonido se le denomina explosión sónica y se produce frecuentemente en aviones militares o en las lanzaderas espaciales.

La 440.

La 440 es como se denomina al sonido que produce una vibración a 400 Hercios. Esta medida se usa como punto de referencia para afinar la altura musical. El «la 440» es la nota musical “La” o “A” que se encuentra encima del “Do central” o “C4″ del piano.

Hasta el año 1936, la frecuencia de sonido a la que se afinaba la altura musical estaba establecida en 432 Hz pero en el año 1936, en una conferencia internacional se estableció que el la que se encuentra a la derecha del do central del piano se afinara a 440 Hz. En el año 1955, este patrón de afinación fue reafirmado por la Organización Internacional para la Estandarización y desde entonces se ha utilizado como la frecuencia de sonido de referencia para la afinación de todos los instrumentos musicales.

La raíz de todo esto podría estar en el decreto generado por un ministro de propaganda nazi llamado Joseph Goebels, el cual instó a que se llevara a cabo esta modificación en el sistema de afinación musical. Previamente a la aprobación de este decreto, un gran número de músicos franceses  apoyados por el Conservatorio de París, organizaron un referéndum para preservar el LA afinado a 432 Hz pero no consiguieron su objetivo.

Las ondas cerebrales son el resultado de la actividad eléctrica producida por el cerebro. Se clasifican en ondas alpha, beta, theta y delta.

La finalidad para que se llevase a cabo esta modificación en el número de Hercios de la afinación de cualquier instrumento parece ser que tiene su origen en la suposición de que el LA afinado a 432hz se corresponde con el balance sónico de la naturaleza o frecuencia armónica del universo , por lo que la afinación natural a 432 Hz podría tener efectos profundos en la consciencia y también afectaría al nivel celular de nuestro cuerpo, de ahí que supuestamente se tratase de ocultar esta información :

  • “Por la re-sintonización de instrumentos musicales y el uso de la afinación de concierto a 432 hertzios en vez de 440 hertzios, tus átomos y el ADN empiezan a resonar en armonía con la espiral de PHI de la Naturaleza.” (Brian T. Collins)

Más adelante hablaremos sobre las antigüas frecuencias Solfeggio, vinculadas al canto gregoriano y sobre las que el músico Carlos Laza hace referencia a ellas en una de sus conferencias como ” una técnica que en el tiempo prácticamente se ha perdido, frecuencias que fueron dadas hasta donde tenemos conocimiento, en los cantos gregorianos, y producían un efecto muy especial tanto en los que cantaban como los que asistían a las misas, un efecto que incluso llegó a preocupar tanto a las jerarquías eclesiásticas que las dejaron atrás”

“Hoy se afina la nota La a 440 HZ ciclos por segundo y en aquel momento se estaba trabajando a 415, poco a poco se fue subiendo a 430 y hasta que llegamos al día de hoy a 440, pero lamentablemente aquí nos íbamos separando de la frecuencia original  que inicialmente era de 396 HZ y que hoy en día esta mas cerca de 528 que es el Mi, esta es la nota de la transformación, incluso la usan lo ingenieros de hoy en día, los ingenieros genetistas, los bioquímicos para reparar las estructuras del ADN que están rotas  a través de la técnica de la radiónica. Estos sonidos que vemos que pueden reestructurar, son realmente  vida, la vida nuestra y la que existe no solamente en nuestro planeta sino en este universo.”

El sonido y el desarrollo interior.

Como sabemos, el ser humano en la actualidad utiliza sólo un pequeño porcentaje de su capacidad cerebral, estimada en  un 10% o incluso menos. El cerebro actúa por medio de la información que le llega a través de los impulsos eléctricos transmitidos por las neuronas, cuyas terminaciones o dendritas, que es donde se realizan las conexiones neuronales, están formadas por cuatro moléculas de sílice (cuarzo). Cada una de los 10 billones de neuronas puede realizar a su vez 100 millones de conexiones; de ahí que se pueda decir que el potencial del cerebro es prácticamente ilimitado. Todo parece indicar que la vibración sonora estimula las neuronas a realizar sus conexiones, lo cual influye en la capacidad cerebral y el desarrollo de la conciencia.

También, a nivel terapéutico, es posible solucionar problemas neurológicos, al establecerse nuevas conexiones neuronales. (El Dr. Jeffrey Thompson, director del Centro de Investigaciones Neuroacústicas de California, ha conseguido resultados excelentes en el tratamiento de la dislexia, desórdenes en la falta de concentración y dificultades de aprendizaje utilizando frecuencias sonoras.)

Fernando Nottebogm y otros miembros de la universidad Rockefeller de América del Norte descubrieron, a principios de los años ochenta, que los pájaros cantores son capaces de desarrollar células nuevas en el cerebro. Esto ha despertado un enorme interés en el campo científico ante la posible aplicación de este conocimiento al sistema nervioso humano.

Por medio del Sonido es posible cambiar los ritmos de nuestras ondas cerebrales, así como el latido de nuestro corazón y nuestra respiración. A esto se le conoce como “resonancia forzada” e implica “la capacidad de las vibraciones más potentes de un objeto para cambiar las menos potentes de otro objeto y hacer que sincronicen sus ritmos con los del primer objeto”.

Las diferentes longitudes de onda cerebrales se relacionan con diferentes estados de conciencia. Hay cuatro categorías básicas de ondas cerebrales expresadas en ciclos por segundo (hercios o Hz), que es la manera como se mide el sonido.

  • Las ondas beta (de 14 a 20 Hz) son las que se encuentran en nuestro estado normal de conciencia, despiertos.
  • Las ondas alfa (de 8 a 13 Hz) son las de los estados de ensoñación y relajación profunda.
  • Las ondas zeta (de 4 a 7 Hz) son las presentes en estados de meditación profunda y sueño.
  • Las ondas delta (de 0.5 a 3 Hz) son las del sueño profundo y se han encontrado en estados de meditación y de sanación muy profundos.